¿Qué hago con lo desagradable, con lo que no me gusta?


Lo primero que buscamos hacer ante todo aquello que no nos agrada, es tratar de bloquearlo, huir, hacerlo a un lado, negarlo ¿Por qué? porque no nos han enseñando a comprender desde una mirada más gentil y sabia, eso que nos molesta, ya sea un dolor físico, una emoción a la que hemos etiquetado como negativa, sensaciones poco placenteras y sobre todo ¡estamos invadidos por información que nos invita a siempre vivir en el placer, la alegría! Y déjame decirte que esto es una trampa.

¡Pero hay algo importante que te invito a reconocer! Primero es que la vida es una mezcla de muchísimas formas, colores, sabores, texturas, y dentro de este sin fin de condiciones está también sentirnos con malestares. Y lo desagradable también nos permite parar, hacer un alto y ver dónde estamos parados, cómo estamos y qué podemos hacer distinto para aprender a estar ahí con una mirada gentil y paciente con notros mismos. Y lo más importante también nos indica si debemos cambiar de camino, si debemos decir ¡Basta! no quiero esto para mi, e iniciar un nuevo camino, mucho más conectado con tu energía creadora.

Y entonces, ¿qué hago con lo desagradable, cómo lo trabajo, cómo lo manejo?

Un primer paso es darte cuenta, ser consciente de que hay una situación que te irrita, o una sensación física que te está incomodando, esto es fundamental -Darle luz-atención consciente- a eso que está ahí, verlo, nombrarlo. Y hacerlo de manera amorosa, sin regaño, sin reclamo, sé gentil contigo.

Por ejemplo: Sí, me doy cuenta que cuando tengo que hablar con esta persona me genera estrés, me hace sentirme insegura, no puedo decir lo que realmente quiero, etc. Expresarte esa incomodidad, decirla, nombrarla, es un gran paso, porque estás tomando consciencia de ello.

Te das cuenta que algo está sucediendo, y entonces lo nombras, le prestas atención a esa incomodidad.

Segundo momento, es fundamental aceptarlo, sí, aceptar esa incomodidad, aceptar que esa persona por ciertas razones (que quizás aún no sabes) genera esas sensaciones en ti, o bien tienes un gran dolor de cabeza y lo primero que buscamos ir rápido por la pastilla, sin detenernos a explorar las posibles razones de ese dolor.

Al aceptar esa sensación, dejas de luchar con ella, y entonces permites explorar, investigar más con atención consciente lo que sientes con esa persona, o ese dolor que al etiquetarlo -Me va a matar, ya enmarcas la experiencia de una manera desastrosa, cuando realmente la experiencia no represente esa expresión, pero para la mente Sí, por lo que se vienen una serie de pensamientos, ideas, historias que lo único que hace es generarte más incomodidad. Entonces, qué hago:

-Me permito sentir mi cuerpo, darme cuenta cómo siento lo que siento, qué estoy experimentando desde mis sensaciones corporales y desde una actitud de aceptación exploro, investigo esa sensación, y al hacer esto dejas de luchar, y te lleva a abrir un espacio para poder pensar cómo organizarte mejor para poder hacer algo que mejore la situación, de lo contrario si actuamos enojados, irritados, caemos en el patrón viejo, en la desesperación o estrés, y esto último te cierra posibilidades para actuar con mayor claridad y sabiduría.

¡Con estos dos aspectos puedes empezar a trabajar en ti!

Esto implica una decisión constante de estar mejor, de conectar con tu presencia despierta a través de la toma de consciencia, de sentirte, de respetar cualquier sensación que hay en tu ser.

Ahora a practicar:

1 minuto de Mindfulness o Atención plena. Este vídeo muy ilustrativo te ayudará a continuar con tu cultivo de la atención plena, iniciando con 1 minutos!

¡Disfrútalo!

Y cuéntame cómo te fue, me gustará leerte.

Si crees que esto pueda serle útil a un ser querido ¡compártelo!

Con cariño

Miriam Mendoza. Educación Despierta.


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© 2016 por Miriam A. Mendoza Romero. Mindfulness y Educación Despierta.

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