Y me sente a llorar

A veces creemos que practicar es tener toda la intención de conectar con tu respiración, con tu cuerpo y ¡woow! sentirse de maravilla.


Pues no fue así para mí, hoy me sente porque me sentía muy triste, una tristeza que viene de mucho atrás y que curiosamente los domingos la siento con más fuerza.


Imagen de kie-ker en Pixabay

Pensé que podía aprovechar tener casa sola y sentarme a practicar para "simplemente sentir" así que me fui al espacio, me sente, y sin más... empece a llorar, llore sintiendo, llore notando mi sensación en el pecho, simplemente llore sin hacer preguntas de por qué, deje salir lo que me habitaba en ese instante.



Fueron unos breves minutos, mi cuerpo, mi mente y mi corazón espontáneamente saltamos de ahí, y nos fuimos a contemplar un poco el cielo, a buscar un poco de fruta.


Así fue, y así es la vida también. El problema es que muchas veces queremos sentirnos fuertes y nos olvidamos que en la vulnerabilidad, dejarla salir, sentirse así, nos ayuda a recobrar la energía.


Eres un río, eres agua, eres un gran canal, abre la puerta de ti para que salga las aguas internas, abrázate.



Con cariño, Miriam M.


31 vistas
VOLVER ARRIBA

© 2016 por Miriam A. Mendoza Romero. Mindfulness y Educación Despierta.

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS